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Los sentidos en el gato

Si bien nuestros amigos parecen mantenerse como en estado de meditación,
también por momentos los verás cazando y jugando. Sus sentidos están diseñados
para que los aprovechen al máximo. Por ejemplo, cuando duermen, si de repente
un ruido aparece no abren los ojos pero mueven sus orejas hacia donde proviene
el ruido, girándolas hasta 180°, lo que es indispensable para medir que tan
cerca está el peligro. Esto nos indica que siempre se encuentran alerta.
Si el dato anterior te interesó, te invito a seguir leyendo acerca de los 6
sentidos gatunos y conocerlos más a fondo; estoy seguro de que te van a sorprender:

OIDO
Escuchar es un súper sentido de los gatos, ellos perciben ultrasonidos (estos
son sonidos imperceptibles al oído humano), esto significa que un sonido a un
metro de distancia ellos lo escuchan como si lo tuvieran a 8 cm. Esta gran
audición se deriva de que son animales nocturnos y en la obscuridad necesitan
guiarse por los sonidos casi imperceptibles de la noche.
En el oído de un gato el tictac de un reloj suena cuatro veces más fuerte. Su
oído también puede diferenciar a hombres y mujeres, dado que es especialmente
sensible a las altas frecuencias, de hecho también sienten más agrado por los
tonos altos y en cuanto a voces, tonos femeninos. Pueden oír simultáneamente
cientos de sonidos que ni el hombre ni el perro podrían ser capaces de
detectar y analizar por separado y ni mucho menos juntos. son incluso capaces
de oír la corriente eléctrica residual, esa que va por los cables eléctricos
incluso con los electrodomésticos apagados. Toleran una cacofonía de sonidos
que a nosotros nos resultaría ensordecedora. Su oído es tan fino que pueden
localizar la posición exacta de una presa en tan sólo 1/16 parte de segundo
Sus orejas actúan a modo de antena, pudiendo girarlas hasta 180 grados lo que
le da información sobre el origen del sonido y además le permite oír varios
sonidos a la vez moviéndolas en distintas direcciones. Las orejas están
provistas de más de veinte músculos que le permiten orientarlas en forma
independiente una de otra, para explorar mejor la fuente de sonido. La audición
del gato es muy superior a la del perro y el hombre.

GUSTO
Los amantes de los gatos sabemos que su lengua es áspera y que esos baños que
nos dan nuestros gatitos pueden llegar a ser un poco molestos, pero aguantamos
porque sabemos que es una manera de demostrar su amor. La razón por la cual es
áspera su lengua es porque contiene papilas, que en conjunto se convierten en
su pequeño peine de limpieza.
A diferencia de lo que pasa en los otros sentidos el sentido del gusto de los
gatos está menos desarrollado que el de los humanos. Un gato adulto solo cuenta
con alrededor de 500 papilas gustativas frente a las casi 10.000 que poseemos
los humanos.
Contrariamente a los perros, el sentido del gusto de los gatos se localiza en
la punta de la lengua, lo que le permite probar las cosas sin tener que
tragarlas. Nuestras mascotas son sensibles a los sabores amargos, ácidos y
salados, pero no a los dulces.

OLFATO
Los ancestros de los gatos fueron grandes cazadores, por lo que desarrollron
este sentido para su supervivencia. Actualmente están domesticados y el olfato
les sirve para socializar, y para evitar comer algo que no sea de su agrado o
pasado (ya que perciben el nitrógeno que expiden los alimentos en
descomposición). Este es un sentido que en la actualidad utilizan para
comunicarse, no para cazar. Es más probable pensar que nos reconocen más por el
olfato que por la vista, de hecho, ellos no reconocen su imagen en el espejo
porque carece de olor. Al tener 200 millones de terminaciones olfativas contra
5 millones que poseemos los humanos significa que tienen un olfato 50 a 70
veces más desarrollado que el de nosotros y se aprovecha de este don en
diferentes ámbitos de su vida.
Algo impresionante de los gatos y su sentido del olfato es que cuentan con el
órgano de Jacobson u órgano vomeronasal, . que le permite una vez recogidos los
olores del aire sobre la lengua, al apretarla sobre este órgano, «saborear»
dichos olores, sin tener que probarlos. Igual que los perros o los caballos,
los gatos son capaces de percibir olores con ayuda de su órgano vomeronasal.
Este sentido se encuentra en los incisivos superiores (en el cartílago del
septo nasal) y le permite saborear por el olfato además de por el gusto. ¡ellos
tan sólo olfateando saben a qué sabe algo!
Esta acción generalmente la usan los gatos para “estudiar” la orina de otros
gatos, algo muy importante sobre todo para los machos, ya que este órgano es
capaz de captar y atrapar el olor de las hormonas sexuales o feromonas
El olfato es un sentido muy importante en la vida social de nuestros felinos ya
que les ayuda a delimitar el territorio.
El olfato está muy desarrollado, aunque sin llegar a los niveles de los perros,
pero superando ampliamente a los humanos. El gato usa su olfato constantemente
en la vida diaria para todas las actividades. Su especial sensibilidad le
permite detectar la presencia de otros gatos en su territorio , y las señales
que ellos emiten. Sin embargo, no tiene la misma importancia cuando de cazar se
trata. No es el sentido que más utiliza en las fases iniciales de la detección
de una presa
Y claro, este olfato tan desarrollado le hace un poco sibarita. Así que el
sentido del gusto y del olfato están muy unidos en el gato, que además puede
rechazar la comida solo con tocarla con la punta de la lengua, ya que es ahí
precisamente donde se ubican sus papilas gustativas.

VISTA
Su otro sentido especialmente desarrollado es la vista. Para ellos la vista es
crucial para la caza, tanto como el oído. Sus ojos se concentran en la presa
excluyendo todos los demás objetos. En ese momento es lo único que ve con total
nitidez. Lo demás es una masa borrosa. Sus ojos funcionan casi con la misma
eficacia de día que de noche. La visión nocturna de los gatos es 5 veces mejor
que la humana. Poseen gran cantidad de células receptoras de luz, el precio sin
embargo es una cierta pérdida de nitidez. La visión se ve mejorada por un
mecanismo de reflexión, en la parte posterior del ojo tiene una capa de
cristales reflectores (Tapetum lucidum, membrana reflectante ) que enví¬an de
nuevo a la retina la luz no utilizada. Cuando la oscuridad es total los bigotes
sustituyen a los ojos. Todos los objetos producen perturbaciones en el aire que
los rodea, aún en las noches quietas los bigotes pueden percibir imperceptibles
cambios en la atmósfera. Este radar le permite caminar entre objetos que apenas
ve, como si sus bigotes fueran otro par de ojos y a pesar de no ver a su presa,
pueden determinar por este medio y sobre todo por el oí-do su posición exacta
con un error de solo unos centí¬metros a una distancia de decenas de metros.
Las pupilas también son una parte importante de comunicación, así que podías
definir ciertos estados de ánimo. Las pupilas contraídas denotan tensión,
interés y amenaza. Las pupilas dilatadas indican sorpresa, miedo o defensa.
Su campo de visión suele abarcar 200 grados, frente a los 180 de las personas y
aunque no ven todos los colores sí pueden diferenciar entre algunos tonos fríos
como azules o verdosos en distancias cortas.

TACTO
Al pensar en el tacto, inmediatamente lo asimilamos con las patas, pero los
gatos también resguardan este sentido en mejillas, sobre los ojos, nariz,
bigotes y mentón, gracias a las vibrisas, cerdas sensitivas que trasmiten la
información táctil a través de pequeños impulsos eléctricos y que ayudan a
detectar vibración, presión, dirección, velocidad y duración. Son capaces de
detectar pequeñas vibraciones, así que le dan información muy relevante sobre
el espacio, permitiéndole por ejemplo esquivar algún obstáculo o introducirse
en pequeños espacios aún en total oscuridad, permitiéndoles medir la anchura de
los espacios.
En sus patas se encuentran las famosas uñas, que a veces a manera de juego sin
querer han dejado uno que otro arañazo, estas son importantes para él para
desarrollar la caza y juego, sin embargo, puedes mantenerlas semi cortas. Si                                                                   las vas a cortar, evita dañar el nervio interior, esto es que debes cortar sólo                                                                         la punta afilada (ésta es transparente a diferencia del nervio).

Como vemos sus bigotes son esenciales en el gato, por lo que es absolutamente
necesario no cortárselos nunca, ya que esto les desestabilizaría. Las
almohadillas que recubren las patas son muy sensibles a las vibraciones y su
piel está salpicada de células táctiles extremadamente sensibles.
Las sensibles almohadillas de sus patas registran cualquier vibración. Esto lo
utilizan ellos como un sistema de alarma. Los gatos, por este medio, son
capaces de percibir un terremoto días antes de que suceda, registran incluso
los que no son capaces de registrar los modernos aparatos científicos de
medición. Todavía no se ha encontrado explicación a esta peculiaridad. En
cuanto al resto de su piel, el pelo les protege del exceso de calor, por ello
toleran temperaturas extremas, es fácil verlos durmiendo plácidamente muy
juntos a estufas, chimeneas, etc. a una distancia que a nosotros nos
resultaría insoportable o cuando menos incómoda, mientras que ellos perciben
un agradable calorcillo.
También toleran en gran medida el dolor, debido a un elevado número de
endorfinas que generan cuando les son necesarias.

SEXTO SENTIDO GATUNO
Sexto sentido, sentido misterioso, desconocido, inquietante, las definiciones
empleadas para señalar las facultades todavía inexplicables de muchos animales
y, en particular, del gato, son innumerables.
Además de los cinco sentidos anteriormente expuestos, se atribuye el sexto
sentido a todas aquellas capacidades, aún parcialmente desconocidas, que
presentan algunos animales como el sentido de la orientación, telepatía y
premonición.

Sentido de la orientación
En el gato es la capacidad para regresar a su amo. Los ejemplos son muchos. En
Abril de 1977, en Francia un gato llamado Pompon apareció de nuevo ante su amo,
residente en Fontainebleau: al parecer había partido dos años antes de Sanar,
en el departamento de Var, situado nada menos que a 900 km. de distancia.
En 1978, y de nuevo en Francia, cerca de Vierzon, otro gato, Minouche, se
escapó del automóvil de su propietario y regresó a su casa en Dale, situada a
más de 400 km.; el pobre Minouche estaba muy flaco y tenía las uñas
completamente consumidas.
En Australia, parece ser que un gato recorrió nada menos que 2400 km. para
regresar a la casa de su amo, quien lo había perdido mientras estaba de
cámping; éste relató: «Estaba muy delgado y muy sucio, pero apenas lo llamé por
su nombre sus ojos se iluminaron y empezó a ronronear».
Estos episodios adquieren notable importancia cuando se considera que el gato
no es, bajo ningún concepto, aficionado a efectuar largas caminatas. La
explicación quizás esté en que el animal quiere recuperar a su amo impulsado
por el hambre, la inquietud, el afecto y el deseo a volver a tener todo lo que
perdió y entonces, mediante un proceso aún misterioso, busca la dirección
aproximada que debe tomar. A partir de entonces, el gato recurre a un método de
aprendizaje por tanteos y errores, avanzando mediante una serie de asociaciones
visuales, olfativas, acústicas o de cualquier otro género. Busca un sonido
familiar, como por ejemplo, el de las campanas, olores conocidos, caminos que
antes recorrió.
En otras palabras, el gato pone en funcionamiento su memoria asociativa. De
indicio en indicio, volviendo, si es preciso, sobre sus propios pasos hasta
alcanzar su meta…. Esta explicación resulta menos convincente cuando el gato
recorre enormes distancias, o bien cuando se reúne con su amo en un lugar en
donde nunca estuvo antes.

Los gatos médium
Hoy en dí¬a no se teme de hablar de los gatos médium, y a tal efecto se han
propuesto atrevidas explicaciones como el llamado «psi trailing»; según esta
teoría, existiría un tipo de comunicación telepática entre el gato y su dueño
o entre el gato y determinadas personas, que guiaría al gato perdido por medio
de vibraciones que éste sería capaz de percibir.
Los egipcios ya creían en este tipo de telepatía: en un papiro descubierto en
Saqqra se puede leer:» Cuando tu piensas, él (el gato) te comprende aún si tus
labios no se mueven ni tu boca pronuncia palabra alguna. El lee en ti con la
mirada de los dioses».

Meteorología felina
Según una creencia popular, si un gato, en el momento de efectuar su aseo, pasa
una de sus patas sobre una de sus orejas, es señal que la lluvia, o la
tormenta, está muy próxima. En realidad se cree que el gato se pone nervioso
porque su piel se carga de electricidad, y se excita a causa de las pequeñas
descargas que se producen cuando toca un objeto cualquiera; por eso comienza a
arañar los tejidos y trepar por las cortinas.
Cuando rasca el suelo, en cambio, establece la dirección de donde va a soplar
el viento. Para anunciar buen tiempo el gato ronronea y no se frota la nariz durante su
aseo. Desde luego, ésta meteorología felina no siempre es fiable, como tampoco
lo es, por lo demás, la humana.

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