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El Balinés: un gato que no es de Bali

Siam Blue Picasso

Si usted es uno de esos afortunados en tener un gato Balinés, no se deje engañar por el nombre, no son de Bali.

Aunque el gentilicio con que se nombra a esta raza gatuna parece asociarse con la isla indonesia anteriormente mencionada, lo cierto es que tales felinos no proceden de allí, pues al parecer, el linaje emergió en la década de 1940 en Estados Unidos.

No obstante, existen evidencias que sugieren la aparición del Balinés a principios del siglo XX, con el nacimiento de manera espontánea de gatitos de pelo largo en camadas de Siameses de pelo corto. Pero ¿cómo fue posible semejante paradoja?

Lo más prabable es que el gen del pelo largo es simplemente una mutación que ocurrió de manera natural y espontánea, igual como ha sucedido con otras razas como los Azules Rusos, los Abisinios, los Pelos Cortos, etc. debido a una labilidad aumentada del gen responsable del pelo corto en los gatos.

Para avivar aún más la polémica sobre el origen incierto del Balinés baste agregar que de acuerdo con archivos históricos, un gato Siamés de pelo largo se registró en la CFF (Cat Fanciers Federation) en 1928, aunque nadie realizó esfuerzos serios para establecer un linaje, hasta los años cuarenta.

Precisamente, fue durante esta etapa, cuando varios criadores comenzaron a trabajar con gatos de pelo largo nacidos en camadas de Siameses de pura estirpe. Así, esos ejemplares más lanudos fueron llamados Balineses por una de las pioneras de la raza, Helen Smith, quien comparaba los elegantes movimientos y las estilizadas líneas del gato con la de los bailarines de la isla de Bali.

En sus inicios, el Balinés tenía estructura ósea y pelaje más gruesos que los especificados por la norma, en tanto quedaba por debajo del estándar en el tipo de cabeza y en las orejas. Sin embargo, con el tiempo los criadores de balineses batallaron para refinar el estalaje corporal efectuando toda clase de cruces en busca de una raza distintiva. Finalmente, tras años de trabajos frustrados, el balinés mejoró en su tipo. Para 1970, cuando la CFA (Cat Fanciers’ Association) les otorgó el estatus para campeonato, todas las asociaciones más grandes de los Estados Unidos reconocieron por fin a los balineses.

En Cuba, se tienen noticias que los primeros Siameses entraron en la primera mitad del siglo pasado y por supuesto, eran los que llamamos en la actualidad Siameses Clásicos, de estructura corpulenta y cabeza redondeada, a diferencia de los llamados Siameses Modernos, de estructura más estilizada y cabeza en forma de cuña, producto de la selección llevada a cabo en la raza por los criadores norteamericanos y que es el estándar que se ha impuesto internacionalmente, pero que no existen en Cuba.

Siendo nuestros Balineses producto de mutaciones en camadas de nuestros Siameses Clásicos, también llamados Thais, necesariamente su estructura tiene que ser igual a la de éstos

Según el estándar de la raza Balinesa establecido por la ACAG, éstos son gatos de tamaño mediano, de aspecto musculoso y robusto, con estructura ósea redondeada y al mismo tiempo, balanceada y proporcional. No deben ser exagerados en ninguna de las medidas. Los machos generalmente tienden a ser un poco mayores en tamaño que las hembras. Tienen la cabeza de tamaño mediano, en proporción con el cuerpo, bien balanceada, de redondeada a ligeramente triangular, ancha, sin planos chatos. Las sienes, los pómulos y el perfil deben de mostrar contornos fuertes. Los ojos, de forma almendrada, son de color azul brillante intenso. Comparten con los Siameses, los mismos colores de su manto.

En cuanto al aspecto cognitivo, pudiera decirse que el Balinés es un animal muy despierto, ágil y sumamente astuto. De acuerdo con Anne Helgren en su Enciclopedia sobre gatos, posee uno de los coeficientes de inteligencia más elevados entre los linajes felinos con una calificación de nueve puntos sobre 10 posibles, muy por encima de otras razas tan reconocidas como el Persa con seis unidades o el Himalayo con siete.

Exótico en muchos sentidos y polémico desde su origen, este descendiente del Siamés, falsamente catalogado Balinés y presuntamente originado en Europa o en los Estados Unidos según la versión que se quiera creer, forma parte de nuestra realidad cubana.

Quizás por ello, y por sus cualidades excepcionales, este pequeño artículo pretenda homenajear aunque sea un poco el capítulo cubano del Balinés, ese gato que sin ser de la isla de Bali ha viajado medio mundo para tomar como suya esta Isla nuestra.

Este artículo fue publicado originalmente en el No. 19 del Boletín Misifús en Enero del 2012.

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